La dirección financiera de tu empresa no tiene porque ser tan complicada. En función del tamaño de tu PYME será recomendable un mayor o menor control de esta área.
Valoremos 3 posibles escenarios, en función del grado de control que tu empresa pueda necesitar. Seguro que te encuentras en uno de ellos.
- Control alto: para esto debes contratar a un director financiero. Suele ser recomendable para empresas con una facturación alta y una estructura interna desarrollada. Es la opción de mayor coste pero que, si la persona hace bien su trabajo, aporta un gran beneficio para la empresa.
- Control medio: una opción más asequible es la de subcontratar a una asesoría/consultoría, para que te haga este trabajo. Si tu empresa no es tan grande, puede ser suficiente un control periódico por parte de una empresa externa. Esto te supone tener a un equipo de profesionales a tu disposición, a un coste muy bajo, comparado con la primera opción. A poco que se profundice, esto te va a suponer un mayor ahorro y una reducción de riesgos financieros a futuro.
- Control bajo: es posible que no tengas a nadie a tu lado que esté preparado para ayudarte con esto y te conformes con llevar un control periódico personalmente.
En la situación de “control bajo” se encuentran muchos empresarios como tú, y queremos ayudarte. Vamos a aportar nuestro granito de arena con este post, comentando 3 herramientas que nos parecen muy importantes y que nosotros siempre tenemos en cuenta en nuestros análisis financieros.
1ª Herramienta de dirección financiera: punto de equilibrio.
¿Qué es el punto de equilibrio?
Se trata de conocer con qué importe de ventas tengo cubiertos todos los gastos del año y, por tanto, una vez superado mi empresa empieza a tener beneficios.
No te voy a explicar cómo calcularlo porque ya lo hemos hecho. Échale un ojo a este post que publicamos hace tiempo y si tienes dudas nos cuentas.
Pero antes de meterte en el barro, lo ideal es que entiendas el valor de este dato. Es una forma de no ir a ciegas durante el año.
Calcúlalo a principios de año y ve revisando, por ejemplo trimestralmente, la evolución de tus ventas. Así podrás saber en qué momento empieza tu actividad a dar beneficios.
2ª Herramienta de dirección financiera: flujo de caja.
La tesorería es el oxígeno de la empresa. Mientras haya caja hay esperanza. Por tanto, ¿no consideras super importante tener algún tipo de control para saber cuánto tienes y cuánto necesitas a corto plazo? Nosotros si.
Hazlo fácil. Resuelve, de forma semanal o mensual, estas cuatro preguntas:
- Cuánto dinero tengo.
- Cuánto vas a cobrar.
- Cuánto tienes que pagar.
- Cuánto dinero me va a quedar a final de semana/mes.
Y si quieres profundizar un poco más, echa un vistazo a Claves para mejorar la tesorería de nuestra empresa 😉.
3ª Herramienta de dirección financiera: % sobre ventas.
Se trata de clasificar los gastos del año y calcular qué porcentaje supone cada tipo de gasto sobre las ventas del año. Este dato es bastante útil para lo siguiente:
- Comprobar si la estructura de gastos tiene sentido respecto a tu sector. Por ejemplo, ¿es normal que mi gasto por personal suponga un 60% de las ventas?
- Comprobar si eres mas o menos eficiente en el desarrollo de la actividad. Al compararlo entre diferentes períodos se pueden analizar sus variaciones. Esto puede llevar a darte cuenta de errores en la gestión del negocio y posteriormente a buscarle soluciones. Por ejemplo, ¿por qué este año mis compras son 70% de las ventas, si el año pasado fueron un 60%? Podría pasar que estés negociando mal con proveedores, o que hayas comprado de más por una mala planificación o previsión de ventas.
Calcularlo es muy fácil. Sacas una cuenta de resultados de tu contabilidad y vas calculando el % para cada tipo de gasto.
En nuestros análisis solemos hacer 3 grupos de gasto: compras, personal y otros gastos. Además, sacamos el año actual y los últimos dos o tres, para ver sus variaciones.
Conclusión
Herramientas como estas, te pueden ayudar a mantener el rumbo que le quieras dar a tu empresa. Puedes usarlas a modo de cuadro de mandos, poniéndote objetivos y revisando si los vas cumpliendo.
Busca un hueco en tu día a día, aunque sea un rato pequeño, y ponte con ello. Empieza con la herramienta que te parezca más fácil, saca el dato, analízalo y toma decisiones.
Si miras la tesorería, intenta mejorarla.
Si calculas el punto de equilibrio, piensa como llegar lo antes posible.
Si analizas los porcentajes de gastos sobre ventas, interpretarlos para saber si tienen sentido.
Recuerda que estés donde estés podemos ayudarte. Tenemos oficina en Madrid, Fuengirola y Zamora, pero virtualmente estamos en todas partes 🤗.
No estás solo. Crecemos contigo.





