Por vosotros, Empresarios. 3 pasos para saber a donde va a parar el beneficio de vuestra empresa.

martes, 22 de enero, 2019


“Mi empresa da beneficios pero… ¿dónde está el dinero?”

Este es un comentario que nos encontramos en muchas reuniones con empresarios.

 

Vamos a calentar motores, ¡pongamos en marcha la imaginación!

Ahora vas a ser jugador de golf profesional.  Tienes que ser cada día mejor y superarte constantemente porque los demás vienen apretando y no puedes quedarte atrás si quieres ser competitivo.

Eres bueno y te va bien, pero ¿te conformarías con eso? Si la respuesta es que sí, no hace falta que sigas leyendo. Si la respuesta es no, pasa al siguiente párrafo 😉

 

Claro que no! Hay que mantener el espíritu competitivo y mejorar, tendrías que analizar tu juego, detectar los puntos débiles e intentar que desaparezcan a base de entrenamiento.

 

 

Pues con tu empresa ocurre lo mismo. Tienes beneficio y te va bien, pero… ¿cómo vas a mejorar si no tienes claro en qué inviertes ese beneficio? No tener claro esto indica otras muchas cosas, como por ejemplo:

– Indica que no tienes un objetivo concreto hacia donde llevar tu negocio

– Indica que hay una falta de análisis de los números de tu empresa

– Indica que te estás olvidando de tu labor de empresario centrándote solo en tu rol de trabajador, absorbido por el día a día…

 

Todo esto te llevará a que tarde o temprano lleguen otros “jugadores” más entrenados en todos estos aspectos y te sacarán de la partida. Entonces dejará de haber beneficios y el problema será más serio…

 

 

Resumiendo, te felicito por haberte hecho la pregunta que da título al post, porque este es el primer paso.

 

Cambiar esta situación depende de ti. Voy a intentar ayudarte dándote 3 pautas a seguir para saber de qué manera puedes afrontarla. Ojo, tienes que ir cumpliéndolas por orden, la segunda no llega si no cumples la primera, ni la tercera si no llegas a la segunda. Pero es fácil, solo son 3 pasos. Allá van:

 

PAUTA 1º: Ponte la gorra de empresario.

 

Es habitual que la inercia del día a día haga que el empresario sea un trabajador más en la empresa, pero es recomendable encontrar momentos en los que cambies el rol. Te quitas la gorra de trabajador y te pones la de empresario.

Imagina que eres el capitán de un barco, en alta mar, y te bajas a las galeras a remar y no vuelves a coger el timón. ¿Cuál crees que será el destino de ese barco?

Es importante interiorizar que hay que dedicar tiempo a pensar hacia dónde va tu empresa y hacia dónde quieres que vaya. Esto no se hace remando en las galeras, si no al mando del timón y mirando al horizonte.

No es fácil hacerlo, ojo, porque falta costumbre, pero tienes que tomar la decisión YA e ir cogiendo el hábito poco a poco.

Te dejo a continuación un post de Oriol López, un asesor de empresarios cuyo blog suelo leer a menudo. Es muy bueno. Te va a ayudar para profundizar en este tema.

 

PAUTA 2º: Preocúpate de tener una buena contabilidad en tu empresa.

 

Solemos ser muy pesados con esto, pero es que es muy muy importante tener una buena contabilidad porque es la herramienta que te proporcionará la información que te ayuda a conocer y dirigir tu empresa.

Ya hemos publicado un post sobre este tema y si no lo has leído te recomiendo que pares unos minutos ahora para hacerlo. Ahí te lo dejo!

 

Por vosotros. Tu contabilidad te hace perder dinero

 

 

PAUTA 3º: Analiza el estado de origen y aplicación de fondos de tu empresa.

 

Sabes que hay beneficios pero no sabes dónde está porque no ves el dinero en la cuenta de la empresa.

A este pensamiento suelen llegar muchos empresarios, pero en él se comete el error de mezclar dos conceptos que no tienen por qué coincidir: beneficio y dinero (liquidez). El primero es un concepto sujeto a normas contables y la liquidez o cash flow está sujeta a los movimientos reales de dinero. El profesor Pablo Fernández afirma que “el beneficio es una opinión pero el cash flow es un hecho”

Lo que realmente se quiere decir ante esta duda es, “¿dónde ha ido a parar el dinero que ha generado mi negocio si no lo tengo en la cuenta del banco?” ¿A que sí?

 

Bueno, pues se puede saber. La respuesta a esa pregunta se puede saber, pero también es cierto que no es fácil. Necesitas a una persona con conocimientos en análisis económico-financieros y con tiempo para dedicarle al análisis de la contabilidad.

La herramienta que hay que utilizar es el estado de origen y aplicación de fondos de tu empresa, o también llamado “Estado de flujos de efectivo”.

En este estado se suele dividir el flujo de efectivo en tres apartados:

  1. Cash flow de actividades de explotación: liquidez generada o gastada por la operaciones realizadas en la actividad propia de la empresa.
  2. Cash flow de actividades de inversión: liquidez generada o gastada por operaciones relacionadas con las actividades de inversión.
  3. Cash flow de actividades de financiación. Liquidez generada o gastada por operaciones relacionadas con la financiación de la empresa.

 

No vamos a entrar en más detalles, porque sabemos que es un tema muy técnico y va a resultarte pesado, pero que sepas que si haces bien esto vas a poder ver de un vistazo cuánto dinero ha generado (si el resultado final es positivo) o gastado (si el resultado final es negativo) a lo largo del año. Además, podrás analizar de donde ha salido el dinero y donde te lo has gastado para llegar a ese resultado final, que es lo que nos preguntamos al principio del post.

Para comprobar que está bien hecho puedes hacer el siguiente cálculo: el saldo de las cuentas de tesorería al inicio del año más/menos el resultado neto del estado de flujos de caja debe ser igual al saldo de las cuentas de tesorería al final del año.

Es decir, si a principio de año tu saldo de tesorería era de 10 euros y al final de año es de 25 euros, tiene que cuadrarte que el resultado del estado de flujos de caja sea de una generación de dinero de 15 euros.

 

Imagino que se hace un poco pesado todo esto que te he contado, ¿verdad? Te resumo las 3 pautas a modo de conclusión.

 

Conclusión

Si quieres saber a dónde va tu dinero te damos 3 pautas para hacerlo:

  1. Ejercer labor de empresario y no de trabajador.
  2. Preocuparte por tener una buena contabilidad, reflejo de la realidad del negocio.
  3. Analizar, con ayuda de un profesional, el estado de origen y aplicación de fondos de tu empresa.

 

Crecemos contigo!!

 

Javier Rueda Encinas


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