Por vosotros. Tu contabilidad te hace perder dinero

martes, 2 de octubre, 2018


Hola de nuevo, empresario!

En este post nos ponemos serios, vale? Fíjate en todo lo que te puede pasar si no haces caso a lo que vamos a contarte: problemas fiscales, problemas que afectan al patrimonio personal del administrador, falta de criterio en la dirección de la empresa que hace que el beneficio sea menor… en resumen: vas a perder dinero.

Esto te puede ocurrir si no le prestas atención a una herramienta muchas veces olvidada: la contabilidad.

Y desgraciadamente es lo habitual. No sé si lo hemos comentado alguna vez… Nosotros solemos tener reuniones con empresarios, que no son aún clientes, a los que les hacemos lo que llamamos una “due diligence”. Esto no es más que un estudio de su situación fiscal, contable y mercantil. Lo hacemos sin compromiso, con la intención de que conozcan nuestro trabajo.

Pues bien, lo cuento porque en esta due diligence solemos encontrarnos con este problema muchas más veces de las que nos gustaría, si pensamos en el bien de la empresa y el empresario.

 

¿Cuáles son los motivos de que esto ocurra? Pues en la mayoría de los casos suele darse por alguno de estos factores:

  • Desconocimiento por parte del empresario de la importancia que tiene la contabilidad.
  • La falta de conocimientos de la persona que lleva la contabilidad.
  • La falta de tiempo para analizar y supervisar la información contable por parte del empresario (que al no darle importancia, no le dedica tiempo) y por parte del profesional que debería hacerlo (sea interno o externo).

Es muy recomendable que este mal hábito cambie en tu empresa y queremos poner nuestro granito de arena al respecto. De ahí este post. Con este post vamos a intentar que la excusa de no hacerlo no sea la del desconocimiento del empresario (primero de los motivos enumerados, y el más importante), así que lee tranquilo lo que sigue porque si inviertes unos minutos en esto, lo entiendes y tomas medidas al respecto, seguramente se conviertan en los minutos más rentables de tu trayectoria como empresario.

 

La realidad es la siguiente. La contabilidad es una herramienta que si la usas en todo su potencial te hará ganar dinero. Le vas a sacar partido de diferentes formas porque tiene repercusión en el ámbito interno y externo de la empresa:

  • En el ámbito interno porque gracias a ella puedes analizar y dirigir mejor tu negocio. Es cierto que todos los empresarios tenéis en la cabeza, más o menos claro, dónde estáis y hacia donde queréis ir con vuestra empresa. Pero seguro que entiendes que sería de gran ayuda apoyarte en los números para asegurarte de que vas por el camino correcto.  ¿Cómo puedes decir con exactitud cuál es la rentabilidad de tu negocio? ¿Cómo puedes saber a dónde va cada año el beneficio que tienes? ¿Cómo sabes qué porcentaje neto gana la empresa de cada euro que vendes? Éstas y otras preguntas que te ayudan a dirigir la estrategia de tu empresa las respondes con LA CONTABILIDAD.

 

  • En el ámbito externo porque la contabilidad es la imagen de la empresa frente a terceras personas. ¿Qué nos pide un banco si el día de mañana vamos a solicitar un préstamo? ¿Qué hace que salten alarmas en Hacienda y qué nos piden cuando quieren analizar la situación fiscal de nuestra empresa? ¿Qué nos va a pedir un inversor interesado en invertir en nuestro negocio o en comprarlo? LA CONTABILIDAD.

 

Si la contabilidad no está bien llevada, o si estando bien no la analizas, estás perdiendo dinero:

  • Si no conoces la rentabilidad real de tu negocio, ¿quién te dice que el dinero que inviertes en él no te daría más rentabilidad si lo metieras en un producto financiero? En este caso, pierdes dinero.
  • Si no tienes claro a dónde va el dinero que estas ganando cada año, ¿quién te dice que no lo estas reinvirtiendo en la empresa de forma ineficiente? En este caso, pierdes dinero.
  • Si no sabes cuánto gana tu empresa con cada euro vende, ¿quién te dice que el margen que le pones al producto no se está quedando corto y que podrías ganar más con cada venta? En este caso, pierdes dinero.
  • Si vas a un banco y no te da financiación, ¿quién te dice que puede que sea porque la contabilidad no refleja una imagen fiel de lo bien que va tu empresa? Si no puedes hacer nuevas inversiones para mejorar tu negocio porque no tienes financiación, pierdes dinero.
  • Si mañana viene Hacienda y te abre una inspección, y durante los últimos cuatro años no has tenido expertos que se hayan sentado contigo y te hayan ayudado en el ámbito fiscal probablemente tengas que pagarle algo a Montoro. En este caso, pierdes dinero.
  • Si quieres vender tu negocio, retirarte y dejarle algo de dinero a tus hijos, el inversor va a utilizar tu contabilidad para valorar tu empresa. Si no te has preocupado de tener profesionales que te ayuden a que tu empresa tenga una buena imagen pública, vas a vender por menos de lo que vale. En este caso, pierdes dinero.

 

¿Te gustan las bicicletas? Imagínate que vas en una carrera, en un llano, pedaleando lo más fuerte que puedas…ey, eres un fenómeno porque vas primero pero sí que te vas notando los gemelos cada vez más cargados. Ponte en situación.

 

Imagínate ahora que a mitad de carrera te das cuenta de que la bicicleta tiene un piñón grande y estas corriendo con el piñon pequeño… ¿Qué harías? Cambiar de piñón, ¿no? Al cambiar a piñón grande, con el mismo esfuerzo de antes vas a conseguir desplazarte mucho más rápido.

Pues hacer y utilizar una buena contabilidad es esto, es como utilizar el piñón grande de tu bicicleta, en lugar del pequeño.

 

Para terminar, y para ser un poco más pesado (porque creo que el motivo lo merece), voy a contaros un par de ejemplos de casos reales que se nos han dado (la historia es inventada pero las dudas planteadas por el empresario nos las encontramos con frecuencia, por lo que podrían ser las tuyas también):

 

Ejemplo 1

Antonio, que tiene un negocio de muebles con dos establecimientos, ha decidido cerrar las tiendas porque ve que tiene que estar poniendo dinero desde hace tiempo y no ve que la cosa cambie.

Antonio se sienta con unos expertos en pymes para analizar el caso.

–“¿Las dos tiendas funcionan mal?”- Es la primera duda de los profesionales. Pregunta a la que Antonio no sabe responder con certeza, aunque dice tener más o menos idea, por el volumen de gente que suele entrar en ellas.

La consultora se pone manos a la obra y despeja sus dudas analizando la contabilidad al detalle. Para poder ver los números de cada establecimiento prepara una contabilidad analítica con la que se separan las cuentas de ingresos y gastos de cada tienda.

De esta forma, se puede ver claramente que una de las tiendas es la que tiene las pérdidas. Es la que Antonio pensaba, pero viendo los números se da cuenta de que el problema se puede solu

cionar de otra manera, reajustando los gastos, para que vuelva a dar beneficios.

Conclusión: al principio teníamos a un empresario perdiendo dinero que iba a cerrar dos tiendas, y gracias a haber rehecho la contabilidad correctamente y haberla analizado después, el

mismo empresario ve que su situación real es que tiene una tienda que gana dinero y otra que, tras un reajuste de gastos, puede volver a dar beneficios también.

Ejemplo 2

Andrea es empresaria. Le va bien. Lleva años con su empresa de serigrafía, tiene una cartera de clientes más o menos estable, se lleva un buen sueldo a casa, etc. Ahora está en un buen momento para hacer una inversión de renovación de maquinaria pero tiene un problema con la financiación: los bancos le piden que avale personalmente.

-“¿Por qué? Si mi empresa puede pagar sin problemas…”- piensa Andrea.

Andrea contacta con unos expertos que le han recomendado para que le echen una mano.

Estos profesionales analizan su contabilidad, algo que nadie antes había hecho (iba con el piñón pequeño!!!) porque su asesoría se limita a presentar los impuestos con los datos que ella le manda. De este análisis sacan varias conclusiones:

  1. Al constituir la sociedad, lo hizo con el capital mínimo, y al poco tiempo puso una cantidad elevada de dinero para comprar la maquinaria con la que empezó a trabajar.

Esto no tiene sentido pero nadie le asesoró. Desde el principio la estructura económico-financiera de su empresa está mal planteada y ahora es cuando le está afectando. ¿Por qué no constituyó la empresa con todo el dinero que tenía que poner para empezar a funcionar? Esto habría hecho que en lugar de tener, la sociedad, endeudamiento con el socio, tuviera unos fondos propios elevados. Por este motivo, el banco entiende que tiene menos fondos propios y un endeudamiento más elevado, cuando no es lo real.

  1. Además, ese dinero que puso ella en la empresa, que figura como deuda de la sociedad con el socio, es un caramelo para Hacienda. Ante una inspección, esta situación puede traer consecuencias tanto para la empresa como para el empresario. Ha tenido suerte de no haber tenido una inspección, pero…¿quién dice que no le puede pasar en un futuro?
  2. Por otro lado, los expertos han calculado el cash flow que genera la empresa para ver qué capacidad de devolución de los préstamos tiene, y resulta que es más que suficiente.

-“¿Alguien ha ido a explicarle tus números al banco? ¿Te han preparado un dossier para que lo puedas entregar y te sea más fácil obtener la financiación? ¿Has ido a varios bancos para plantearles la operación?”- Le preguntan a Andrea.

 

Conclusión: al principio teníamos a Andrea, que iba a ir a su banco de siempre a financiarse, avalando personalmente porque no le quedaba más remedio. Tras conocer a estos profesionales, que han arreglado su contabilidad, Andrea ha mejorado sus argumentos para defender su posición de no avalar personalmente. Además ha planteado su operación con varias entidades, presentando un dossier que contiene un análisis económico-financiero que demuestra la viabilidad de la operación, que seguro ayudará a los directores de las distintas entidades a conseguir que la operación se apruebe sin aval y con buenos precios.

 

Sólo una última pregunta y con esto os dejo tranquilos, ¿entendéis mejor ahora la importancia que tiene la contabilidad?

Si la respuesta es sí, he cumplido mi objetivo.

 

Javier Rueda Encinas


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