Si fallece uno de mis socios, ¿a quién va a parar sus participaciones?

martes, 3 de octubre, 2017


Pues si los estatutos de tu sociedad no lo prevén de manera expresa y se limitan a reflejar lo dispuesto en la ley, te puedes encontrar con que sus participaciones irían a parar a sus herederos. Te puedes encontrar de la noche a la mañana con que su mujer o marido, hijos o padres pasen a ser socios de tu entidad.

Y bastante difícil es elegir un socio que concuerde con tus ideas, gustos y mentalidad (hablo a nivel empresarial…), como para cuando menos te los esperes te encuentres con una entrada en tu sociedad de un socio nuevo desconocido para ti.

Y no creas que es tan difícil que esto llegue a ocurrir. Desde luego, hay que evitar que, si uno de tus socios quiere dejar la empresa por la fuerza, pueda transmitir sus participaciones a un tercero externo sin contar contigo. Pero estas situaciones son las de menos. Hay otras más comunes en las que esto puede ocurrir.

A parte del caso del fallecimiento que comentaba, por ejemplo, imagina que uno de tus socios pasa por dificultades económicas y le embargan o subastan sus participaciones. Ocurriría exactamente lo mismo, y te encontrarías con que el deudor o la persona que haya pujado más alta en la subasta es nuevo socio de tu empresa.

Si alguna de estas situaciones ocurre en tu sociedad y no lo has previsto en los estatutos de manera expresa (porque tus estatutos son muy básicos, o son el estándar que se basan en lo dispuesto en la ley), te puedes encontrar con que de la noche a la mañana parte de tu empresa esté en manos de un desconocido.

Pero esto se puede evitar. Para ello conviene limitar de forma expresa en los estatutos el derecho de adquisición preferente por parte de los socios en cualquier situación. Es decir, que los socios actuales de la sociedad, tengan la posibilidad de adquirir las participaciones al precio al que se transmita a un externo.

De este modo, continuando con lo ejemplos que poníamos, si fallece uno de tus socios, el resto de socios tendríais un derecho de adquirir las participaciones a sus herederos, pagando el valor razonable que tuviesen dichas participaciones en el momento del fallecimiento.

Así que, como ves, seguimos insistiendo una y otra vez en la importancia que tiene en el devenir de tu empresa tanto unos buenos estatutos, como un buen pacto de socios, de cara a evitar posibles sustos.

Salvador Moreno Blanca


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