Ya ni me acordaba de esto, aunque no hace tanto que lo hice.
¿Debería darlo gratis?
Creo que no se valoraría…
Esto que te cuento hoy es tal cual.
En realidad, todo lo que te cuento es tal cual,
nunca me invento nada.
Hace un tiempo se me ocurrió hacer una sección de preguntas frecuentes.
Pero me refiero a dejar por escrito dudas fiscales y financieras que de forma frecuente nos consulta la gente (sea o no cliente).
De esta forma,
cuando alguien nos la vuelva a hacer, la consulta,
mandamos el enlace y listo.
«Dudas frecuentes de empresarios inteligentes», le quiero llamar a esto.
Ayer, revisándolo,
había una pregunta que… Al leerla pensé…
Lo fácil que es hacer esto y el ahorro de dinero que puede suponer.
Y seguí pensando…
Pero,
algo de tanto valor debería venderse,
aunque solo sean tres frases.
¿Quién pagaría por tres frases?
La verdad es que yo pagaría por tres frases
si van a hacer que me ahorre dinero…
Entonces, ya eran las 19:30 y apagué el ordenador.
Ahora,
al pensar en qué escribir,
he decidido contártelo.
No se me ocurre otra cosa y
(por otro lado) quiero darte valor por estar aquí.
Se trata de esto.
Qué hacer cuando te visita un inspector de hacienda a tu empresa.
Mira,
antes de que llegue ese momento
debes hacer una cosa:
señalizar las zonas internas para restringir el acceso.
Es solo poner un cartel para que no pueda entrar.
Habla con tu asesor para que te diga exactamente qué poner y dónde colgarlo.
Eso, por un lado.
Por otro,
habla con tus trabajadores y tened todos claro lo siguiente:
Si llaman a la puerta y es un inspector de hacienda,
con educación se le dice que espere,
que vas a llamar tu asesor.
Y no haces nada más.
Es posible que intente presionar,
pero no hagas nada más.
Llama primero a tu asesor y que te dé instrucciones.
¿Lo entiendes?
Venga, vamos a ensayar.
(Llaman a la puerta)
Buenos días.
Buenos días.
Soy Adolfo Martínez, agente tributario
(enseña su placa)
Tres segundos de silencio, para recordar este email.
Espere por favor voy a llamar a mi asesor.
Necesito pas..
(Se cierra la puerta)
Y ahora tranquilamente llamas al asesor y que te dé instrucciones.
Ya está.
No te preocupes por cerrar la puerta,
es una reacción normal.
Hay mucho estafador suelto y no te puedes fiar.
Si tiene que esperar mucho rato fuera
abres un poco la puerta, saca el brazo y
dale una magdalena y vaso de agua.
Con suerte se atraganta.
Bueno, pues ya lo tienes.
Hacer esto puede evitar que la empresa pague mucho dinero.
En casos que conocemos lo que ha pasado es que te pones nervioso,
le dejas que pase,
copia todo lo que tienes en el ordenador (porque tú se lo has permitido)
y cuando te quieres dar cuenta
ya es demasiado tarde.
Esto es todo.
Nada más,
y nada menos.
Bueno no,
después,
si quieres rematar la jugada
y dejarlo más desorientado que Alkorta cuando Romario le hizo la cola vaca,
lo ideal sería que tus números y tus márgenes estuvieran perfectamente controlados.
Con esto ya te lo cargas.
No va a saber reaccionar.
No está acostumbrado.
PD: si te gusta esto que escribo, te recomiendo que entres en el enlace del final.
Cuando te suscribas, en los primeros 5 emails que recibes tendrás acceso a 3 videos.
En uno de ellos, el segundo, Salva te explica algo que te puede hacer ahorrar bastante dinero en impuestos y que es justo lo contrario de lo que la mayoría de asesorías recomiendan.
Si no me conoces te puede sonar raro, pero la realidad es que es exactamente así.
Solo tienes que entrar en el video cuando te llegue y descubrirlo por tí mismo.





