Por vosotros, empresarios. 4 casos donde puedes subir el sueldo de tus trabajadores sin que te cueste dinero.

martes, 10 de septiembre, 2019


Buenas! 🙂 ¿Cómo han ido esas vacaciones?

 

Espero que bien. Empezamos la temporada con las pilas cargadas, no? Jeje, así me gusta. Esa es la actitud.

 

 

Nosotros volvemos a lo nuestro. A intentar meternos en tu piel («to stand in your shoes», se dice en inglés), como empresario que eres, para plantearnos preguntas que a menudo puedan rondar por tu cabeza y que a menudo nos comentan en las reuniones que tenemos con clientes. También nos gusta proponer ideas que nos parecen interesantes y que quizá te puedan ayudar en la dirección de tu empresa, como es el caso de este post.

Hace un par de meses nos reuníamos con un empresario, director de una empresa internacional con oficinas en diferentes países, y su director financiero, para comentar algunas incidencias fiscales y contables, repasar la evolución de la actividad, hacer un control de los ratios del cuadro de mandos que coordinamos y enfocar la segunda mitad del año. A esta empresa no le va nada mal, y en un momento de la conversación le pregunté al empresario que cuál creía que era de verdad el factor clave de su éxito.

 

¿Que qué fue lo que me dijo? Dos palabras. «Mis trabajadores»

 

 

Estoy seguro de que, aunque hay numerosos factores que tener en cuenta para que tu negocio funcione, estarás de acuerdo en que tus trabajadores son uno clave, verdad? Y pensando así, seguro que querrás que estén contentos y se sientan comprometidos con su trabajo, no?

 

Bueno, pues  lo que vamos a hablar aquí creemos que influirá en eso.

 

En el caso de que puedas aplicarlo en tus trabajadores, éstos van a poder disponer de más dinero a final de mes, con el mismo sueldo y sin un coste mayor para ti. ¿Resultado? Trabajadores más contentos y agradecidos, porque has pensado en ellos, lo cual hará que estén mas comprometidos con su trabajo.

 

 

Vayamos al grano.

 

Imagina que has acordado con un trabajador pagarle un sueldo de 1.500 euros brutos al mes. Este trabajador tendrá que tributar en su renta por esa cantidad. Luego, con ese dinero que recibe, tiene una serie de gastos personales o de trabajo que tiene que pagar (300 euros, por ejemplo).

Ahora imagina que algunos de esos gastos los paga la empresa directamente, de forma que el trabajador recibe 1.500 euros menos esos gastos, y que el trabajador tributa solo por el dinero que recibe. En este caso sólo tendría que tributar por 1.200 euros, lo que le supondría un ahorro fiscal (que será mayor cuanto mayor sea la nómina ya que los tipos impositivos que se aplican son mayores a mayor sueldo)

 

El empresario no pierde nada y el trabajador, cobrando exactamente lo mismo, acaba pagando menos impuestos, con el consiguiente ahorro de dinero.

 

 

 

 

Bueno, pues esto es lo que permite la ley del IRPF con una serie de retribuciones en especie que están exentas del impuesto. Vamos a comentarlas, teniendo en cuenta que si te encuentras en estos caso, tienes que ponerte en manos de un profesional para que analice tu caso concreto.

 

1. ¿Tienes trabajadores que comen fuera de su domicilio?

 

Si estos trabajadores pagan la comida con el dinero de su bolsillo, estás en la situación que comentamos. En lugar de esto, puedes proponer pagarles la comida.

¿Cómo? Puedes comprar vales de comida, que la empresa entrega al trabajador y éste dará al restaurante como forma de pago.

El trabajador va a recibir una nómina donde el valor de la comida se incluirá como retribución en especie, y cumpliendo una serie de requisitos estará exenta de tributar en la renta.

 

2.  ¿Tienes trabajadores con niños en edad de guardería?

 

Si estos trabajadores pagan la guardería con el dinero de su bolsillo, estás en la situación que comentamos. En lugar de esto, puedes negociar con ellos que la empresa pague la guardería.

 

¿Cómo? Bien pagando directamente la empresa al centro educativo (ojo, que esta forma de hacerlo puede entenderse como una retribución no exenta) o bien utilizando vales-guardería.

 

Hay que tener en cuenta que esta medida es temporal, y en el acuerdo con el trabajador se debería dejar claro que al acabar la etapa infantil del niño/a, se recupera la forma de retribución que tenía el trabajador antes de aplicar esta medida.

 

3. ¿Tus trabajadores tienen contratados seguros de enfermedad para ellos, su cónyuge o descendientes?

 

Si estos trabajadores pagan la prima de seguro con el dinero de su bolsillo, estás en la situación que comentamos. En lugar de esto, puedes negociar con ellos que la empresa se haga cargo de ese seguro.

 

¿Cómo? Es necesario que sea la propia empresa la que contrate el seguro, figurando la misma como tomadora de éste en la póliza.

 

4. ¿Tus trabajadores usan el transporte público para llegar al centro de trabajo desde su domicilio?

 

Si estos trabajadores pagan el transporte con el dinero de su bolsillo, estás en la situación que comentamos. En lugar de esto, puedes negociar con ellos que la empresa pague el transporte.

 

¿Cómo? Una buena solución puede ser la entrega al trabajador de un abono para pagar el transporte, siempre que el ámbito espacial de utilización del abono tenga en cuenta la ubicación del domicilio y el centro de trabajo.

 

Como decía antes, hay mucha casuística y requisitos que cumplir dentro de estas opciones legales . Estamos dispuestos a profundizar en alguno de ellos si nos lo propones.

¡Déjanos un comentario y lo haremos encantados! 🙂

 

Recuerda que no estas solo.

 

Crecemos contigo!

 

Javier Rueda Encinas


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