Confiamos en los bancos, pero ¿te has preguntado alguna vez si de verdad quieren ayudarte?
No sé si alguna vez te has planteado esto.
Si no lo has hecho, esta reflexión puede hacer que tu relación con los bancos sea más rentable.
Tu no entiendes de productos financieros, ni tienes por que hacerlo.
Uno cuando tiene un problema legal va a un abogado.
Si es de salud, vas al médico.
Si no vas al psicólogo es porque no se le ha puesto nombre a lo tuyo, todavía.
Profesionales que te van a recomendar lo mejor para ti, o eso esperas.
Están ejercitando su derecho fiduciario. Tienen que poner tus intereses por encima de su economía.
No pasa lo mismo con los banqueros.
Personas que deberían recomendarte el producto que mejor se adapta a tu situación pero que no lo hacen.
Santiago López, un reconocido analista del sector financiero dice, literalmente:
Mi experiencia personal, durante 40 años, es que los banqueros han hecho todo lo contrario a lo que deben hacer. A cualquier persona que ha querido invertir, se le ha recomendado la mierda más grande que había en el mundo mundial, pero que al banquero de turno le dejaba las comisiones más grandes.
Es equivalente a que fueses al médico y te recomendara un veneno para curarte la salud.
Nadie que vaya a un médico y le haya recomendado veneno, vuelve a ir ese médico. Sin embargo, en el sector financiero, los clientes vuelven una y otra vez a que los mismos que les han engañado en el pasado les sigan recomendando.
Estoy totalmente de acuerdo.
Todos recordamos lo que ocurrió con las obligaciones subordinadas y las acciones preferentes…
¿Solución?
No la hay. Todo eso va a seguir pasando y tu tienes que seguir trabajando con los bancos.
Pero estate atento.
No seas inocente.
No tomes decisiones rápidas. Investiga diferentes entidades, comparar opciones, consulta a gente de confianza que conozca el mercado financiero.
No escuches solo a tu banquero.
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