La historia de los fieles ahogados

Hace más de 2.000 años, Marco Tulio Cicerón exponía la siguiente historia.

 

A un tal Diágoras, que no creía en los dioses, le mostraron unas tablillas pintadas en que se representaba a unos fieles que estaban orando y que, luego, sobrevivían a un naufragio.

De esta representación se deducía que la oración protege de morir ahogado.

 

Diágoras preguntó: «¿Dónde están las imágenes de quienes oraron y luego se ahogaron?».



Los fieles ahogados no pudieron contar su historia desde el fondo del mar. Esto puede confundir al observador superficial y hacerle creer en los milagros.

 

A este fenómeno se le llama el problema de las pruebas silenciosas.



¿No te suena de algo?



Es un fenómeno que sufres cuando observas el comportamiento fiscal del resto de la gente.

 

Se pone de manifiesto cuando decides no hacer las cosas bien porque hay muchos que lo hacen mal y no les pillan.

 

¿Seguro que es así?

 

¿No será que hay muchos contribuyentes ahogados que no conoces porque no cuentan su historia?

 

PD: si te gusta esto que escribo, te recomiendo que entres en el enlace del final. 

Además de una info más actual tendrás acceso a un primer email que mando (explicando algo que te puede hacer ahorrar bastante dinero en impuestos)…

Y (además del además) te doy acceso a unos emails ocultos con información interesante si eres empresario. Párate a leer bien cuando te suscribas, para saber cómo conseguirlos.

Entra aqui.

Compartir esta publicación