¿Es cierto que las multinacionales españolas pagan tan pocos impuestos?

martes, 11 de febrero, 2020


Leyendo el otro día a Daniel Gómez-Olano (compañero de la aedaf) un artículo que escribió sobre este mismo tema, comenzaba su artículo citando a Mark Twain y aquello que decía acerca de que hay tres clases de mentiras: «La mentira, la maldita mentira y las estadísticas».

 

Y es que, en esta época de unas elecciones tras otras, en la que además parece que la campaña electoral nunca se acaba, cada partido y cada color busca rebañar votos de dónde puede. Y desde luego, no parece que a ninguno les tiembla la mano (o la voz) para soltar lo primero que se le pasa por la cabeza, sin necesidad de contrastar dicho dato. Total, tirar piedras en este país parece que sale gratis, ¿no?

 

Uno de los temas más recurrentes que usa cierta linea de ideología, es insistir sobre que las grandes empresas españolas prácticamente no pagan impuestos. Que lo que ganan les sale casi de balde. Aquello de que como mucho llegan a pagar el 5% de lo que ganan a nivel mundial, si es que llegan, como algunos se atreven a anunciar voz en grito. Hasta hacienda se une a esa corriente (aprovechando que el Pisuerga pasaba por allí…) y se atreve a publicar un reporting en el que dice que las multinacionales españolas tributan al 12,6%.

 

Y en este sentido, como sufridor de Hacienda y de los infinitos excel en los que nos sumergimos para darle vueltas, no solo al impuesto de sociedades, si no a toda esa maraña de números que son la base financiera y fiscal de la empresa, me veo en la obligación de, al menos, desmentir esas teorías.

 

 

Y es que la tributación de las grandes no anda muy lejos de las pequeñas y medianas empresas. En realidad el tipo medio efectivo de la empresa española en 2017 era del 27% (fuente de la Aedaf, mucho más veraz e imparcial que otros organismos). Incluso la Tax Foundation de EEUU ha llegado ha publicar en 2019 que el tipo efectivo de las cotizadas en España ronda el 30%. Por tanto, por encima del resto de los países desarrollados.

 

Pero, ¿porqué hacienda publica esos datos? ¿en qué se apoya para ello?

 

Pues básicamente es aquello de que el papel todo lo aguanta. Y si cuando voy a hacer estadísticas las «cocino» con antelación…. pues termino dándole el sabor que más nos gusta.

 

Para que os hagáis una idea hay un par de factores que influyen en la veracidad de esos datos, y que vais a entender muy fácilmente.

 

Por un lado, estas estadísticas «cocinadas» calculan el tipo efectivo en base a todo el beneficio que las empresas ha obtenido a nivel mundial, sin tener en cuenta el resto de impuestos que pagan en otros países por el beneficio obtenido allí (la mayor parte de los países de la OCDE hacen tributar por la renta obtenida en su país, así no hay peleas entre ellos… o al menos hay menos peleas…).

 

Con lo cual, si mi empresa ha obtenido un beneficio de 100 en todo el mundo y en España ha pagado únicamente 3. Estos señores se limitan a decir que el tipo efectivo ha sido del 3% (3/100), sin tener en cuenta que realmente mi empresa solo ha obtenido de beneficios en España 10, ya que el resto, 90, los ha obtenido fuera. En este caso el tipo efectivo sería del 30% (3/10), no del 3% como publican.

 

Por otro lado, tampoco tienen en cuenta la aplicación de pérdidas de años anteriores (las bases imponibles negativas pendientes).

 

Os lo pongo con otro ejemplo. Si mi empresa ha ganado este año 100, y tiene 80 de pérdidas de otros años, al final solo tengo que pagar sobre 20. Es decir, que a un tipo actual del 25% pagaría 5. Por tanto, mi tipo efectivo es del 25%.

 

Sin embargo, el cálculo del tipo efectivo que hacen mis amigos de hacienda es sobre 100 de beneficio. Es decir, que dicen que mi empresa paga 5 del total de los 100 de beneficio que he obtenido. En total el 5% (5/100). No parece un criterio muy lógico, ¿verdad?

 

Pues eso son dos ejemplos bien sencillos de los fallos que se pueden observar en los cálculos de todas estas estadísticas que dicen que el tipo de tributación de las grandes empresas en España es tan bajo (y son solo algunos ejemplos de las barbaridades del cálculo, porque no quiero aburriros explicándoos que no tienen en cuenta la eliminación de las operaciones intragrupo, ni tampoco muchos de los ajustes extracontables). No soy nadie para juzgar si esos errores vienen de la torpeza o incapacidad. Aunque no me creo que la capacitación de quien los realiza sea inferior a la de un servidor, si no todo lo contrario.

 

 

Así que, aunque no es menos cierto que muchas de las grandes empresas, tipo Google o Amazon, son capaces de montar estructuras fiscales a nivel mundial (no exentas de riesgos, claro…) con las que evitan una tributación tan elevada, hablamos de solo unas cuantas elegidas. Y por supuesto, que no tienen sede en España. Tengamos claro que las que tenemos sede aquí, si o si, nos toca pasar por vicaría.

 

Crecemos contigo! 🙂

 

Salvador Moreno Blanca


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