Covid-19 – Seguimos contigo: ¿Puede el gobierno expropiar una vivienda? (Parte 2)

miércoles, 22 de abril, 2020


Bulos y más bulos.

Y sobre todo de alquileres. No sé si os están llegando tantos como a mi. Pero son unos cuantos.

Sigamos con lo que me quedé el otro día, que os dije que íbamos a desgranar las medidas sobre el arrendamiento que se han tomado.

 

Ya os adelanto que si sois caseros/arrendadores hay poco a lo que temerles. Y sois inquilinos, más vale que vuestro casero no sea demasiado… que no tenga el puño demasiado cerrado, vamos.

 

 

Pues las medidas que han tomado sí que dan algo de miedo. Pero más que porque vayan a expropiarnos, porque realmente no se ha tomado medida alguna sobre los locales de negocio o industriales. Eso si que acoj…

Las únicas medidas tomadas son sobre el alquiler de vivienda.

Pero es a lo que nos enfrentamos los empresarios en cada crisis, no solo en esta. No nos va a sacar nadie las castañas del fuego.

 

Así que si tú tienes un negocio y pagas un alquiler; Y tú tienes un local alquilado a alguien que tiene un negocio. Pues por el bien de los dos os toca sentaros a entenderos. Quizás una pequeña quita, o un pago aplazado, o incluir un par de meses en las mensualidades del próximo año pueda serviros a los dos, y así evitar que uno se quede sin negocio, y el otro sin dinero del alquiler.

 

 

Pero si lo que tienes es vivienda, sí que es cierto que se han puesto sobre el tablero unas reglas.

 

¿Quién se ve afectado por las medidas?

Básicamente aquellos alquileres donde los inquilinos que sean considerados en situación de vulnerabilidad económica. Esto ocurre cuando se cumple dos circunstancias:

  • Cuando los ingresos de la unidad familiar no superen  los 1.613,52€ (tres veces el IPREM).
  • Además, también se exige que el alquiler más los suministros básicos (luz, gas, telefonía,…) superen el 35% de los ingresos de la unidad familiar

Por supuesto, si el inquilino (o alguien de la unidad familiar) es propietario de alguna vivienda en España que pueda tener a su disposición.

 

¿En qué consisten esas medidas?

1. Imposibilidad de desahucio durante 6 meses. Así de sencillo. Si el inquilino cumple los puntos de vulnerabilidad económica anteriores, no podrá ser echado del piso.

2. Prórroga no forzosa de los contratos que terminen en periodo de alarma. Esta parece una de esas medidas «humo». Ya que en un principio se dice que los contratos que acaben en este periodo de estado de alarma deberán ser prorrogados, pero siempre y cuando el casero así lo acepte… ¿?

3. Moratoria o condonación del alquiler. Este punto es bastante lioso (y de una redacción legal cuanto menos cuestionable…), y divide entre si el arrendador es «gran tenedor» o no.

 

 

Así que lo primera duda es ¿quién es «gran tenedor»?

Aquella persona física (o sociedad, ente,…) que sea titular de mas de 10 inmuebles, sin incluir garajes o trasteros. También tiene esta consideración aquellos que sean titulares de una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados. Evidentemente, no se tiene en cuenta el inmueble donde habite la persona (o sociedad).

 

Pues bien, si el arrendador es gran tenedor, el inquilino tiene hasta el 2 de mayo para solicitarle que tome alguna medida de ayuda. Medida que tendrá que ser, bien una condonación o bien un aplazamiento:

  • Condonación: consistirá en una reducción del 50% de la renta durante el tiempo que dure el estado de alarma.
  • Aplazamiento (sin intereses) de la renta mensual (como mucho 4 meses), que se pagará en las mensualidades de los próximos 3 años.

Así que si el inquilino lo desea, el arrendador debe decidir porqué medida optar. Pero tened en cuenta que es obligatorio que el arrendador tome alguna de estas medidas si así se lo solicita su inquilino.

 

 

¿Y si el casero/arrendador no es gran tenedor?

En este caso el arrendador no está obligado a nada, más allá de facilitar la negociación.

Sin embargo, se le facilita al inquilino a que acuda a una serie de préstamos subvencionados para poder hacer frente al alquiler. Préstamos que en caso de no poder hacer frente, podrán ser cubiertos por ayudas estatales.

 

Así que, como podéis ver, las medidas tomadas dan la sensación que son mas aparentes que otra cosa. Tampoco se ayuda tanto al inquilino. Se le da alguna salida, aunque tampoco de forma directa.

Mas me preocupa que, aunque el inquilino no pague, al casero le va a tocar declarar en su renta (o en sociedades) el ingreso como si lo hubiese cobrado. O  lo preocupante que parece la situación de mercado en que se deja al pequeño arrendador, ya que el inquilino va a ver desde ahora con otros ojos a esos grandes tenedores que pueden/deben aplazarle o hacerle quita.

 

De cualquier modo, como podéis ver, el gobierno sigue tirando balones fuera, y dejando en nuestra mano el salir adelante. Aunque claro que, con estos panaderos, mejor me hago yo el pan en casa (si encuentro harina en el supermercado…).

 

¡Seguimos contigo! ¡Ánimo!

 

 

Salvador Moreno Blanca


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