Seguro que hay un listo que dirá lo siguiente:
Está claro,
¿quién no sabe que la única lengua franca no ambigüa de diseño platónico que fue creada en 1887 para convertirse en una lengua auxiliar internacional es el esperanto?
Mientras, el resto estaremos pensando…
¿El qué?
¿El espe… Qué?
Pues bien,
lo que digo ahora va para «el listo».
No me refiero al esperanto,
JA!
¿A cuento de qué voy a ponerme yo a hablar del esperanto ahora?
¿A quién le interesa el esperanto?
(la verdad que he leído algo y resulta interesante)
Me refiero a la lengua que habla tu empresa.
Me refiero a LA CONTABILIDAD.
El fin de la contabilidad es el mismo, ¿no crees?
Me explico.
La contabilidad es universal y
permite la comprensión de la situación financiera de cualquier empresa
para empresarios, inversores, prestamistas y gobierno.
¿Lo has pensado alguna vez?
Tu empresa (a través de la contabilidad) le habla a todas estas personas sin que tú te des cuenta.
Piénsalo.
Y ten cuidado porque es muy muy sincera.
No tiene maldad.
Por ejemplo:
- A un banco le va a decir si está preparada para recibir un préstamo.
- Es muy amiga de Hacienda y suele avisarla en cuanto los números no son coherentes.
- A un inversor le dirá el precio máximo que tiene sentido pagar por entrar en la empresa.
Y a nosotros (consultores fiscales y financieros)…
A nosotros nos avisa de todo lo que tenemos que hacer para que un banco quiera financiarte, Hacienda te ignore y que el precio de tu empresa crezca hasta el infinito si algún día quieres venderla.
PD: si te gusta esto que escribo, te recomiendo que entres en el enlace del final.
Cuando te suscribas, en los primeros 5 emails que recibes tendrás acceso a 3 videos.
En uno de ellos, el segundo, Salva te explica algo que te puede hacer ahorrar bastante dinero en impuestos y que es justo lo contrario de lo que la mayoría de asesorías recomiendan.
Si no me conoces te puede sonar raro, pero la realidad es que es exactamente así.
Solo tienes que entrar en el video cuando te llegue y descubrirlo por tí mismo.





