El asunto de este email es una reflexión que de alguna forma, si estás en ese punto, te ayuda a centrar el foco.
Me refiero al punto en el que está mi amigo.
Un amigo con el que hablé el otro día.
Mira,
mi amigo es empresario y está empezando un nuevo proyecto.
Lleva más de 30 años con su empresa,
y ahora tiene tiempo de empezar algo nuevo.
(Un inciso: aquí es posible que te quedes pensando:
¿cómo que tiene tiempo para un nuevo proyecto si a mi no me da la vida en mi empresa?
Esta es otra historia,
que mi amigo te puede contar si quieres,
pero no es el asunto de este email.
Te adelanto que es un fenómeno de la gestión y ha conseguido hacer que su empresa triplique su facturación sin que él tenga que trabajar. Solo dirigir. No sé si me entiendes.
¿Te imaginas que tú desapareces, te alejas de todos los problemas y tu empresa sigue creciendo y dándote dinero?
Eso es lo que ha conseguido él.
Si quieres saber cómo lo ha hecho, dímelo. Merece mucho la pena conocerle)
A ver, que me desvío.
La reflexión viene por lo siguiente.
Me contaba que antes de empezar ha hablado con mucha gente.
Ha pedido opinión a amigos, familia, otros empresarios, etc.
Y no se arrepiente.
Todos le han aportado algo. Se siente agradecido.
Pero esto ha tenido un inconveniente.
Le ha hecho dudar mucho y esto le ha paralizado.
Claro, piénsalo, es normal.
Cuando vas a empezar algo nuevo, un proyecto que te saca de tu zona de comfort, puede haber mil maneras de hacerlo.
(este es su caso, pero el mismo concepto también aplica a cualquier otro tipo de decisión)
Él tenía claro lo que quería, pero al escuchar a mucha gente hay ciertas cosas que ha puesto en duda.
Si eres un perfeccionista como es él, tener toda esta información le ha hecho dudar y no avanzar.
Entonces,
¿cómo lo ha solucionado?
Esto es lo que quiero que veas.
Un día dijo:
«A tomar por culo. Tengo que hacerlo de forma que yo disfrute.
Quiero estar a gusto.»
En ese momento tuvo claro cómo hacer todo. Cada detalle.
En ese momento siguió avanzando.
Y como dice él:
«Ya mejoraré.
Yo empiezo así y poco a poco voy mejorando lo que vea que no funciona.»
Entonces,
a mi esta forma de decidir y de desbloquear situaciones me parece muy interesante.
Y como sé que tú estás cada dos por tres así, dudando qué hacer, (raro sería que siendo empresario no lo hicieras) pues he pensado que te podría ayudar lo que ha hecho mi amigo.
Esto era todo.
Eso sí, toma siempre precauciones.
Te puede pasar que leas esto,
de repente tomes esa decisión que tenías parada,
te vengas arriba,
creas que ya va a ir todo como la seda y
al rato aparezca en tu empresa un inspector de hacienda.
Sería una pena.
No queremos que te pase eso.
Por esa razón hacemos este análisis (el del enlace).
Queremos que tus números hagan que Hacienda no se acuerde de ti y puedas centrarte en lo importante.
Como mi amigo.
.
PD: si te gusta esto que escribo, te recomiendo que entres en el enlace del final.
Además de una info más actual tendrás acceso a un primer email que mando (explicando algo que te puede hacer ahorrar bastante dinero en impuestos)…
Y (además del además) te doy acceso a unos emails ocultos con información interesante si eres empresario. Párate a leer bien cuando te suscribas, para saber cómo conseguirlos.





