Lo que hace Hacienda no es justo.
No tienen piedad, pero
antes era mucho peor.
El imperio romano no te avisaba con notificaciones.
Los procedimientos tributarios abiertos por la Hacienda romana eran diferentes.
Uno de ellos, el más conocido, se recuerda cada año.
Fue más o menos así (no nos lo han contado bien).
El sanedrín judío puso una denuncia.
«Jesús de Nazaret quiere provocar la insumisión fiscal».
(Parece que no le entendieron)
Poncio Pilatos podía soportar a otro profeta más,
pero sus impuestos no los tocaba nadie.
¿Me miras su domicilio fiscal? En Belén.
Pero si este se fue de allí de pequeño,
apuntalo en el expediente.
Total,
le encuentran cenando con los amigos
y se lo llevan.
No le dejaron presentar alegaciones.
No te digo el final para no hacer spoiler a quien no conozca la historia.
No es broma.
Uno de los motivos de su captura fue porque temían que podría hacer que la gente no pagara los impuestos.
Lo cuenta Eugenio Gómez Segura, coautor de un libro que ha salido hace poco sobre esto.
Diferentes métodos pero la misma esencia.
No des lugar a confusión.
Tú también mandas mensajes al imperio con la contabilidad de tu empresa.
Si está todo claro, será más difícil que tengas problemas.
PD: la tortura física desapareció del derecho tributario, pero se sigue practicando la crucifixión. Ándate con ojo.
PD2: si te gusta esto que escribo, te recomiendo que entres en el enlace del final. Envío emails todas las semanas. Si te apuntas te van a llegar los actuales (aquí cuelgo los antiguos) directos a tu correo electrónico.
Además de una info más actual tendrás acceso a un primer email que mando (explicando
algo que te puede hacer ahorrar bastante dinero en impuestos)…
Y (además) te doy acceso a unos emails con información interesante si eres empresario
(emails ocultos, les llamo yo). Párate a leer bien cuando te suscribas, para saber cómo
conseguirlos.





