NO ESTÁS SOLO

¿Eres empresario? ¿Tienes una sociedad o realizas alguna actividad? Pues además de ser un valiente, estamos seguros de que eres de los que te gustan superar retos y aprender cosas nuevas. No me equivocaré mucho si digo que tu cabeza no para de darle vueltas a cómo mejorar la gestión de tu empresa, ¿verdad?

Si eres uno de ellos, nos gustaría tener la oportunidad de conocerte. Y nos preguntarás ¿por qué?… Mira lo que le pasó a Bruno:

Te presentamos a Bruno. Empresario como tú, una persona decidida, con experiencia en su sector, que le gusta controlar todos los aspectos de su empresa para que ésta mejore cada día.

Bruno montó su una empresa hace unos años. Desde los inicios, su facturación ha ido creciendo año a año, pero él observaba que, a pesar de ese aumento de las ventas, los beneficios no lo han hecho a la par. Los bancos y los proveedores no le ponen mala cara, pero tampoco es que le den excesivas facilidades. Llegado a este punto, Bruno se pregunta qué puede hacer para seguir creciendo. Lo que más le preocupan es crecer en beneficios.

En eso andaba Bruno, cuando un amigo, también empresario, le recomendó que se pusiera en manos de una consultoría de empresas, porque parece ser que le pueden ayudar a aclarar las ideas.

¿Le hago caso? ¿Eso de una consultoría…será para mí? Pero a fin de cuentas, ¿pierdo algo por llamarlos y conocerlos?

Así que se decidió y tras hacer la llamada y contarles por encima su situación, le plantearon una primera reunión, así como un estudio de la situación actual de tu empresa y su evolución de los últimos años desde el punto de vista fiscal, contable, económico-financiero y mercantil. Le dicen que ese estudio es totalmente gratuito ya que sirve para que todos se conozcan y entienda el servicio que ellos le pueden ofrecer.

“Así que se decidió y tras hacer la llamada y contarles por encima su situación, le plantearon una primera reunión, así como un estudio de la situación actual de tu empresa”

En una segunda reunión y tras hacer el estudio le comentaron temas como los siguientes: le cuentan que convendría corregir ciertos temas de las escrituras y de la vida de social de la empresa para evitar posibles problemas futuros, le plantean subirse el sueldo para pagar menos impuestos, le plantean preguntas sobre su situación en la seguridad social que nunca se había hecho , le proponen algunos cambios en su contabilidad para que la imagen de la empresa de cara a terceros (bancos, hacienda, inversores, futuros compradores, etc…) sea la mejor posible, etc.

Además, mediante un estudio detallado de los márgenes del negocio, Bruno se ha sorprendido de que los costes de personal se le han disparado en los últimos años. Y se ha quedado petrificado al ver que, en los últimos dos años, el cambio en uno de los proveedores, le ha supuesto que su margen de beneficios se estreche en un 10%.

“Madre mía!” pensó Bruno, “¡¿Dónde estabais cuando era un novato como empresario?!”

¿Qué crees que hizo Bruno al final? Pues la verdad que nunca llegamos a saber el final de esta historia. Suponemos que contrataría a la consultoría, ¿qué otra opción tenía para poder dedicarse a vender sus productos con la tranquilidad y la confianza de tener profesionales de otras áreas preocupados por su empresa y su futuro?

Este es solo un ejemplo. Créenos cuando te decimos que podemos ayudarte. El mundo de la empresa es demasiado complejo para hacer el camino solo.

“Créenos cuando te decimos que podemos ayudarte. El mundo de la empresa es demasiado complejo para hacer el camino solo.”

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